Tracks Zona Zero, porque no sólo del enduro vive el biker

09/11/2018

Zona Zero es conocida en toda España y, por qué no decirlo, también en todo el mundo gracias al Enduro. Su extensa red de caminos ancestrales recuperados para el uso de la bici lleva años ganándose buena fama, y no es casualidad que en sus tierras se hayan celebrado carreras de nivel mundial como las Enduro World Series. Ahora Zona Zero y Bikefriendly se han aliado para ofrecernos una ruta diferente por el corazón del paraíso endurero. Y no nos la hemos perdido…

A día de hoy muy poca gente desconoce la Zona Zero del Sobrarbe, con Aínsa como su principal sede. Esta zona ya se ha convertido en la Meca del Enduro nacional y es muy habitual ver ciclistas durante todo el año, venidos de nuestra geografía o del extranjero. Esta zona del Pirineo aragonés es una de las más despobladas de Europa y se está recuperando económicamente gracias al turismo. De hecho, el turismo ciclista es el que mayor empuje le está dando.

Es por eso que Bikefriendly, la empresa líder en homologación de hoteles para ciclistas, ha querido asociarse con Zona Zero y hacer de este territorio un destino ciclista más plural y no solo centrado en el Enduro. Además, Bikefriendly pasa a ser la agencia de viajes oficial de Zona Zero, por lo que nos aseguramos de que cualquier viaje que hagamos en la zona cumplirá con los requisitos de calidad del sello Bikefriendly.

Nace Tracks Zona Zero

Bikefriendly es una empresa joven pero cuenta ya con seis rutas distribuidas por nuestra geografía. Se trata de rutas circulares de varios días, con un perfil claramente rutero y aptas para todos los públicos. Esta es la filosofía de la empresa, por lo que hacer una ruta “de su estilo” en un territorio tan cañero como este era muy interesante. Estamos en una de las zonas más despobladas de Europa (3,5 habitantes por kilómetro cuadrado) y sus pueblos milenarios se esparcen por un inmenso territorio, por lo que el marco escogido es perfecto. Trabajando conjuntamente, la gente de Bikefriendly y Zona Zero han conseguido dibujar una ruta circular de 245 km y 5.940 m de desnivel positivo, una aventura físicamente de nivel medio y con un perfil técnico menos exigente de lo habitual en Zona Zero.

La ruta tiene su punto de salida en Aínsa y transcurre por los caminos y senderos más desconocidos del Sobrarbe para adentrarse en el corazón del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Esta zona está repleta de caminos ancestrales y se han escogido los más auténticos para que disfrutemos de cada kilómetro.

El circuito es bastante rodador, pero hay bastantes tramos de senderos que aumentan la diversión. Como es marca de la casa en las rutas Bikefriendly, existe una gran cantidad de variantes para que podamos adaptar la ruta a nuestras condiciones físicas o técnicas, pudiendo así diseñar nuestra propia gran ruta. El itinerario está diseñado para hacerlo en cuatro ó cinco etapas, aunque si no disponemos del tiempo necesario o la queremos hacer en más días la organización nos diseñará un plan alternativo. Vacaciones a la carta.

Otra de las ventajas de Tracks de Zona Zero es que todos los alojamientos tienen el sello de calidad Bikefriendly. Esto nos garantiza un trato exquisito hacia nosotros y nuestras bicicletas y entre los servicios que podemos encontrar está un taller para arreglar las bicis en cada hotel, recambios básicos, guardabicis individual protegido con candado y otros muchos servicios útiles cuando estamos de ruta. Todo está diseñado en función de nuestras necesidades, incluso los menús de los hoteles tienen un cariño especial con la dieta ciclista. Podremos recuperar comiendo sano y en cantidad, pero siempre comida que nos ayude en nuestra ruta.

Recordad que esta zona del Pirineo es una de las mejores en cuanto a gastronomía, así que no lo desaprovechéis. La idea de esta ruta es mostrar que Zona Zero no es solo Enduro y que hay una gran cantidad de caminos menos exigentes técnicamente ideales para rodar con bicis de XC. Gracias a ella rodaremos por senderos remotos que conectan pueblos, iglesias y fortalezas abandonados. El componente histórico está muy presente en todo momento y es posible disfrutar del pasado al rodar por las calles empedradas de sus pueblos desamparados. Las iglesias y castillos que nos encontramos durante la ruta nos recuerdan el pasado glorioso de la zona, y cómo el tiempo acaba con todo. Es una placer rodar por sitios tan tranquilos y tan auténticos, con la única intención de disfrutar de la historia con nuestra bicicleta.

Presentación por todo lo alto

La presentación de Tracks Zona Zero no podía ser una más y es por ello que la gente de Bikefriendly nos preparó un fin de semana de lujo. Tomando como base el precioso Hotel Barceló Monsaterio de Boltaña, el único 5 estrellas de la comarca, nos citaron a prensa, corredores profesionales y a todos aquellos miembros del club Bikefriendly que quisieran asistir al evento. El extenso grupo que formamos nos juntamos el viernes por la tarde para hacer un poco de briefing e irnos a cenar. Era un momento perfecto para empezar a conocernos y comentar el proyecto. Tuvimos la ocasión de hablar con alcaldes de los pueblos involucrados, dueños de los hoteles e incluso con gente de la diputación, todos ellos ciclistas de pura cepa.

Al día siguiente, el sábado, empezaba lo bueno. Después de dormir como señores y de desayunar como salvajes, se hicieron dos grupos para poder elegir si queríamos rodar en carretera o en MTB. Nosotros escogimos la versión de montaña, pero nos quedamos con ganas de rodar por los puertos de los que nos habían hablado. De todas formas no os preocupéis, porque estamos preparando un potente artículo para Road Biker.

Una vez definidos los grupos iniciamos la ruta. Curiosamente durante el fin de semana escogido, a mediados de noviembre, tuvimos una climatología perfecta. Ni una nube en el cielo, sol a todas horas y una temperatura que a mediodía rozaba los 20 grados hicieron que la ropa de abrigo se quedara en la mochila.

La zona por la que transcurre Tracks Zona Zero está al sur de las cumbres más altas de la zona, y se nota. De lejos podíamos ver en todo momento los picos nevados del Monte Perdido, pero en ningún momento tuvimos frío, algo que nos llamó mucho la atención. La ruta que escogió la organización era una de las etapas de Tracks Zona Zero, concretamente la más sencilla y pistera. Era una buena opción dado que el grupo que formábamos era grande y había diferentes niveles. Durante todo el día fuimos combinando pistas y caminos con algún tramo de sendero. Lógicamente, la técnica hizo que disfrutáramos más o menos del recorrido, pero en todo momento disfrutamos de una vuelta tranquila y con unas vistas impresionantes. El punto más bonito llegó tras coronar una larga subida donde en lo más alto se divisaban unas ruinas. Se trataba de un pueblo abandonado y todavía se podían visitar algunos de sus edificios. Es espectacular ver cómo el tiempo y la naturaleza lo cubre todo y crea postales imborrables. Poder visitar la antigua iglesia o las ruinas del colegio son momentos muy auténticos. Curiosamente, desde ese mismo pueblo se puede tomar uno de los caminos más conocidos de la zona, uno de los tramos que se incluyó en las EWS de 2015 y que ganó Tracy Moseley en categoría femenina. De hecho, le gustó tanto este tramo a la campeona británica que le han puesto su nombre.

 

Una vez llegamos a mitad de ruta la gente de Bikefriendly nos esperaba con una sorpresa, la primera del fin de semana. Habían montado un avituallamiento con fruta, comida y bebida para poder reponernos del esfuerzo. La ruta no era demasiado dura e íbamos tranquilos, pero a media ruta una sorpresita así, nos pareció un oasis. Una vez proseguimos con el recorrido nos adentramos en la profunda red de caminos de la zona para acabar llegando, bordeando el río, al precioso pueblo de Fiscal, donde Miguel, el propietario del Hostal Río Ara, nos había preparado una comida de campeones. Una vez acabada la etapa y llegados al Monasterio de Boltaña no esperaba otra sorpresa. Nos tenían reservada una hora en el spa, exclusivamente para ciclistas. Imaginaos cómo se te queda el cuerpo si tras una buena ruta llegas a destino y te espera el albornoz para disfrutar de un relajante baño en el spa. En fin, experiencias Bikefriendly.

A la hora de la cena tuvimos otra de las sorpresas, posiblemente la que más disfrutamos. Esta vez cenamos en un gran salón y en vez de estar sentados nos habían preparado una cena de tapeo muy interesante. Varias mesas con comida y diversas raciones que pudimos disfrutar con vino de la zona y cerveza, por lo que la cena se transformó en un picoteo entre amigos y así pudimos hablar todos con todos. Lo curioso es que en el centro de la sala había un espacio con instrumentos de música y algo nos hacía sospechar que se aproximaba una nueva campanada.

Fue acabar la cena y aparecer un grupo de música que, desgraciadamente, vino sin el batería. Era una pena, porque nos habían preparado un concierto sorpresa para el postre y parecía que se iba a quedar en nada. Se pidió si entre el público había alguien que tuviera nociones de batería y el único que se acercó fue Chipi, uno de los integrantes de Bikefriendly, que toca el tambor en las fiestas de su pueblo. Como no había más opción, subieron a Chipi al escenario, le dieron un “palo” y le dijeron que golpeara el tambor a ritmo constante. La cosa no pintaba muy bien, pero fue empezar a tocar el resto de músicos, a sonar la voz del cantante y a Chipi le poseyó el espíritu de John Bonham y se puso a tocar como si lo hubiera hecho toda la vida. Evidentemente, era una broma de Bikefriendly, porque de lo contrario este chico tiene mucho talento (Aquí podéis ver el momentazo gracias al vídeo de Milton Ramos www.youtube.com/watch?v=1EGhYP5siL4 minuto 5.48).

Al día siguiente nos esperaba el plato fuerte. El gran grupo del día anterior se dividió y se creó un grupo más Pro que iría a recorrer uno de los tramos más técnicos y divertidos de la ruta. Aquí nos apuntamos nosotros, ya que al no pasarnos con las copas la noche anterior estábamos en perfectas condiciones. Luis, de Bikefriendly, nos hizo de guía y en el grupo pudimos disfrutar de la compañía de Ismael Ventura, el vigente campeón de España de Bike Maratón y uno de los profesionales más divertidos del pelotón. La ruta salía de Aínsa por unos caminos y senderos típicos de la zona. Empezamos enfilando por un senderazo de primera para ir combinando pistas y caminos durante toda la ruta. Después de enlazar por carretera algún tramo llegamos a la gran subida del día, donde Ismael Ventura se escapó sin apenas esfuerzo, ¡qué motor! Llegados a la cima del puerto, en las faldas de la Peña Montañesa (2.295 m), empezaba el auténtico plato fuerte del día. Se trataba de un sendero 5 estrellas que iba serpenteando la montaña. A tramos coincidía con el famoso Maxi 2 de Zona Zero y en otras partes el camino era más ancho y descubierto. Este sendero es espectacular, con unos tramos estrechos combinados con otros de mucho flow que nos hacen descender con fluidez y bastante velocidad.

Es un terreno ideal para cualquier bici pero, eso sí, con cubiertas de verdad. Esta zona invita a dejar correr la bici y hay mucha piedra, por lo que es mejor montar neumáticos resistentes. Gracias a Matías, uno de los guías de la zona, y a Ismael Ventura, que tiene una técnica espectacular, nos marcamos una de las mejores bajadas del fin de semana. Es un placer disfrutar de caminos como este en semejante compañía, sobre todo si al finalizar la bajada te das cuenta de que acabas en un precioso pueblo, ¡y con bar! Nos tomamos una cervecita con final feliz y desde allí todo bajada hasta Aínsa, donde nos esperaba una comida espectacular en el Hotel Sánchez.

El fin de semana se acababa y solo nos faltaba recoger las cosas y volver a casa. La experiencia había sido una pasada, habíamos disfrutado de cada momento y la gente de Bikefriendly nos habían hecho sentir como en casa. Se nota que son amigos y ciclistas, porque el ambiente que respiramos durante los dos días que estuvimos en Zona Zero no podía ser mejor. Por suerte, estos remotos caminos quedan muy cerca de las grandes capitales de nuestro país, por lo que estamos seguros de que volveremos pronto.

Opinión: Oliver Lozano

“La llamada Zona Zero me pareció un lugar idóneo e idílico donde pasar horas, días o semanas montando en bici. De mi total agrado las vistas, paisajes y sus pueblos. Tuve la sensación de estar solo por la infinidad de senderos que hay, aptos para todos los niveles. Eso sí, había zonas con muchísimas piedras sueltas que requerían de la máxima atención. Lo único que eché en falta fue más indicaciones seguidas, porque en algún punto era fácil perderse. Más que original, es el plan perfecto para ponerte en forma solo o con amigos, hacer otros de nuevos y disfrutar de un ambiente divertido y motivador. Y relajándote en cualquiera de los hoteles que hay por toda la zona adecuados para ti y tu bicicleta”.

Carol Ayza

Cuando uno lee o escucha las palabras Zona Zero, las asocia a rutas muy duras de Enduro en el Prepirineo aragónes. Gracias a Bikefriendly, hemos podido descubrir que existe una gran variedad de caminos para ir con nuestra bici de Rally o All Mountain y tranquilas carreteras para disfrutar con nuestra bici sin apenas encontrar tráfico. Son los Tracks Zona Zero by Bikefriendly. Las rutas elegidas, en mi caso fueron de MTB, pero con una e-MTB. Una experiencia totalmente nueva para mí y que puntúo muy alta. Pueblos abandonados y paisajes impresionantes con vistas al Monte Perdido.

Duras subidas que gracias a la e-bike pude disfrutar y bajadas para todo tipo de niveles pasando por zonas que fueron tramos de las Enduro World Series, como la famosa Cresta del Cuervo. Una de las estancias que Tracks de Zona Zero by Bikefriendly nos ofrece y pudimos disfrutar junto a esas rutas es el Barceló Monasterio de Boltaña, un encantador antiguo convento rehabilitado a hotel con spa para poder desconectar y recargar las pilas para el día siguiente. Está claro que Bikefriendly y Zona Zero se han unido para hacernos disfrutar de lo que más nos gusta: deporte, relax y buena comida. ¿Qué más se puede pedir?”

Opción carretera: Zona Zero Road

Si la intención de Tracks Zona Zero es dar a conocer un territorio para el usuario que normalmente no piensa en el Sobrarbe para practicar XC, la unión de Bikefriendly y Zona Zero ha dado más frutos. Es así como nace Zona Zero Road. Esta idea no se basa en una ruta circular como Tracks Zona Zero, ya que abarca un catálogo con 30 rutas diferentes que podemos hacer desde cualquier hotel de la zona.

Este proyecto aprovecha un territorio perfecto para el ciclista de carretera, pues está prácticamente deshabitado y tiene una extensa red de carreteras secundarias con muy poco tráfico. Si a eso le sumamos que hay más de 300 días de sol al año y que tiene muy cercanos puertos míticos del Tour de Francia como el Aspin o el Tourmalet, la idea de Zona Zero Road se escribe sola. Para ello se han unido todos los hoteles de la zona y se ha iniciado un proyecto de cooperación con los valles franceses de Aure y Louron, con la ciudad de Saint-Lary-Soulan como epicentro.

Gracias a este trabajo conjunto podremos alojarnos en cualquiera de sus hoteles y hacer la ruta que más nos apetezca, ya sea por el lado francés o por el lado aragonés. La idea es disfrutar del territorio con conciencia, respetando los usos tradicionales de la zona y fomentando un turismo sostenible que beneficie a todo el mundo.

Más información: www.bikefriendlytracks.bike

Texto: Alberto Roncero

Fotos: Esteve Ripoll

Artículo aparecido en el número 61 de MountainBiker

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