Bicicletas Test

TEST Intense Carbine Foundation

Escrito por Redacción

Enduro Premium con acento español

Intense sigue siendo una marca pequeña, legendaria y casi artesanal. En su haber cuentan con infinidad de bicicletas que han marcado nuestro deporte desde sus orígenes. Desde hace un tiempo, el ingeniero César Rojo, diseñador de marcas como Unno y hasta hace un tiempo Mondraker, participa en sus nuevas creaciones y la nueva Carbine ejemplifica claramente lo que el bueno de César tiene en su cabeza, pepitas de oro.

Hablar de Intense es hacerlo de historia del MTB. Los mayores de la clase seguro que recordarán las legendarias bajadas de Shaun Palmer, aquel fenómeno de los deportes de acción de los 90, bajando a todo trapo con su casco Troy Lee aerografiado con Slayer, su grupo de thrash metal favorito. Eran los inicios del MTB y Palmer empezaba a gestar la leyenda de Intense, que perdura a día de hoy.

La Carbine llega para sustituir al antiguo modelo, una bici presentada hace un par de temporadas y que ya marcó una tendencia: las 29” combinan perfectamente con recorridos largos de suspensión. Por aquel entonces, la Carbine tenía 140/125 mm de recorrido en la parte trasera y se combinaba con una horquilla de 160 mm, algo que la
nueva Carbine conserva. Aquella bici inició el camino que sigue el nuevo modelo, pero este lo lleva a un nuevo escenario, ya que la parte trasera aumenta hasta los 155 mm y cuenta con una única opción de recorrido.

Para el diseño de la nueva Carbine se ha partido de la Tracer, el primer modelo en el que participó César Rojo. Como en este modelo, la Carbine está fabricada íntegramente en carbono y se fabrica en dos versiones diferentes. La versión ligera se denomina SL y cuenta con fibras de carbono de alto módulo, bieleta superior fabricada en carbono y toda la tornillería de titanio. La versión estándar, la que probamos este mes, utiliza fibras de carbono estándar, tiene la bieleta superior fabricada en aluminio y su tornillería es de acero. La bieleta inferior es la misma en ambas versiones y está fabricada en aluminio, un material que resiste mejor el maltrato y que cuenta con un puerto de engrase rápido para lubricar el eje sin necesidad de desmontar nada.

Para el sistema de suspensión se recurre al JS Tuned Suspension System, el mismo que ya vimos en la Tracer y que representa la revisión del VPP de Santa Cruz que Intense lleva utilizando 14 temporadas. En este caso, las bieletas han sido sobredimensionadas para conseguir una rigidez y un tacto idóneo para uso Enduro, por lo que el sistema de suspensión pasa a denominarse JS Enduro.

Si la comparamos con el modelo anterior, la nueva Carbine cuenta con una bieleta superior más grande y una bieleta inferior que ahora pasa por encima de la caja de pedalier, anclándose al triángulo principal por delante de este. Estos cambios afectan al recorrido de la bici, pero también al funcionamiento del amortiguador, que en esta nueva versión va anclado al tubo diagonal.

Aun así, la nueva Carbine tiene espacio suficiente para colocar un portabidón en la zona baja del cuadro, independientemente de la talla escogida. Como en todo cuadro de gama alta, incluye todas las novedades tecnológicas del momento y eso supone tener ejes Boost en ambas ruedas, guiado interno para el cableado y protecciones integradas en vaina derecha y tubo diagonal.

No encontramos anclaje para el desviador, ya que la bici ha sido creada con las transmisiones 1x en mente, y todos los rodamientos han crecido en diámetro para garantizar la durabilidad y rigidez en todas las articulaciones. Para acabar, la Carbine muestra su carácter más endurero al incorporar anclaje ISCG05 para guiacadenas.

Equipamento Foundation

El modelo que probamos este mes es el primero de toda la gama, por lo que equipa el cuadro “sencillo” y los componentes más asequibles. Para empezar, el apartado de las suspensiones está muy bien resuelto gracias a una horquilla RockShox Yari RC y un amortiguador RockShox Deluxe RT3 de unos larguísimos 230×60 mm. El amortiguador cumple sobradamente, ya que es un modelo tope de gama, pero la horquilla, aun siendo la hermana sencilla de la Lyrik, nos ha sorprendido. No es tan ligera ni tiene la misma tecnología, pero se muestra sobradamente rígida y con muy buen tacto.

Para el grupo, se ha escogido una combinación asequible, pero bien estudiada. Se trata de un grupo SRAM NX, el más sencillo de los de 11 velocidades de la firma estadounidense. Cuenta con una leva muy sencilla y un casete de 11/42 dientes, pero en combinación con las bielas RaceFace Aeffect y su plato de 30 dientes, el resultado es bastante bueno. Notamos cierta imprecisión en la maneta, pero el cambio y los piñones son de calidad, por lo que el funcionamiento general se acerca mucho al de sus hermanos mayores.

En los frenos encontramos la misma tendencia que en el grupo, pero con un resultado desigual. Los nuevos Shimano M500 nos han parecido unos grandísimos frenos de gama media. Cuentan con una maneta similar a la de los XT y tienen una pinza más sencilla, pero su tacto y potencia son muy buenos. Lo que no nos ha gustado tanto son los discos Shimano RT-56, demasiado sencillos, que no nos han permitido tener una frenada todo lo buena que desearíamos al calentarse en exceso.

Donde sí destaca la Carbine es en las ruedas. El conjunto formado por los bujes Intense y las llantas RaceFace AR 30 son todo lo sólidas que querríamos en unas ruedas de Enduro. Su peso es elevado, pero cuentan con una llanta de 30 mm de anchura interna que encaja perfectamente con las exitosas Maxxis High Roller II EXO/TR en medida 29×2.30”. Ruedan bien, son rígidas y las cubiertas funcionan de maravilla.

Para acabar, destacamos el conjunto formado por la sencilla tija telescópica RaceFace Aeffect y el cómodo sillín WTB Silverado. La palanca de accionamiento de la tija es bastante simple, si la comparamos con el modelo Turbine, pero su funcionamiento es bueno y se mueve con mucha suavidad.

Nos vamos de Bike Park

En una bici tan potente como esta, no podíamos dejar escapar la ocasión de probarla en un bike park, el terreno más exigente posible para una bicicleta. Por medidas, la nueva Carbine se acerca mucho a bicis de puro DH de hace unos años y sigue la estela de las nuevas geometrías: tubo superior más largo, pipa más corta (a pesar de la enorme cazoleta inferior para la dirección), ángulo de dirección más lanzado (de 67° a 65,5°), mayor longitud de ejes y menor longitud de vainas (de 451 mm a 445 mm). Con estos datos, la Carbine se ha movido con una soltura sorprendente en los peores caminos, contando con un aplomo ejemplar en situaciones límite.

A la Carbine le gusta la velocidad y las curvas enlazadas. El aplomo de las ruedas grandes con la geometría agresiva y compacta hace que tengamos el manillar bastante bajo y que podamos trazar con seguridad curvas a alta velocidad. Las cubiertas y el sistema de suspensión ayudan, pero son sus medidas las que dan mucha autoridad al negociar curvas al límite. Al bajar por terrenos rotos, el sistema de suspensión se comporta de manera ejemplar.

El VPP siempre ha sido un sistema de los mejores y esta revisión nos ha gustado mucho. Contamos con un tacto sensible y tragón desde el primer momento y notamos las bondades de un amortiguador tope de gama cuando la cosa se complica. El sistema traga mucho, hasta el punto de que cuesta bastante llegar a hacer topes. Otra vez, las cubiertas y el aplomo de las ruedas nos permiten trazar con seguridad y soltar freno para disfrutar de la velocidad, por muy roto que esté el camino. De hecho, hemos apurado tanto, que hemos acabado rajando el neumático trasero al soltar freno en un tramo repleto de piedras.

A la hora de movernos por senderos ratoneros, percibimos que la Carbine no ha sido diseñada para ello. Se mueve con mucha soltura para tratarse de una Enduro 29er, pero a la hora de salir de curvas cerradas o de intentar meternos en pasos estrechos, nos recuerda que lo suyo es la alta velocidad y los tramos escarpados. No es demasiado perezosa, pero sus componentes y el tacto de sus suspensiones hacen que necesitemos darle duro para salir con alegría. A la hora de rodar con ella y de subir nos encontramos con una sensación similar. Si bien pedalea bien y cuenta con una geometría muy lograda, con un ángulo de sillín vertical que nos permite pedalear con eficacia, no es una bici para hacer largas tiradas. Su eficacia de pedaleo con los modos medio o cerrado del amortiguador es buena, con mucha restricción de movimiento, por lo que nos permite subir con cierta soltura a cualquier parte. El único punto negativo es el peso, ya que 14,7 kilos es bastante. Una pequeña cura de adelgazamiento le vendría genial y haría que todavía relucieran más sus espectaculares virtudes, tanto subiendo como bajando.

Te gustará:

  • Estética espectacular.
  • Funcionamiento de las suspensiones.
  • Gran cantidad de detalles en el cuadro.

No tanto:

  • Algunos componentes demasiado sencillos.
  • Precio elevado para un modelo de acceso de gama.
  • Peso.

Funcionamiento: 9 / 10

Valor de compra: 7 / 10

Veredicto:

La Carbine nos ha parecido un modelo superavanzado, con todas las novedades del momento y geométricamente muy evolucionada. Lo tiene todo para afrontar cualquier carrera de Enduro o jornada de bike park y solamente unos componentes sencillos la limitan al respecto. Eso sí, por poco más de lo que vale un cuadro tendrás toda una Intense para disfrutar desde el primer día.

Texto: Alberto Roncero

Fotos: ezesan photography

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