Bicicletas Test

TEST BMC Agonist

Escrito por Redacción

Made in Switzerland

BMC nos tiene acostumbrados a creaciones elegantes como pocas y desde sus inicios ha sabido cultivar ese sello de calidad “made in Switzerland” que tanto nos gusta. Este mes probamos su última creación, la Agonist, posiblemente la bicicleta maratón más elegante del planeta.

Para crear la Agonist en BMC han tomado medidas a la Fourstroke, el modelo doble XC para competición de la firma Suiza y la bici con la que normalmente corre Julien Absalon. Esta bici está destinada a un público muy concreto por lo que la aparición de la Agonist responde a la necesidad de crear una bicicleta de perfil XC que no sea fuera tan específica. Para ello se ha dotado a la Agonist de un recorrido de 110 mm en ambas ruedas (sólo 10 mm más que la Fourstroke) y se ha modificado ligeramente el comportamiento de su amortiguador para conseguir que esta bici sea más versátil sin perder efectividad.

Geométricamente la Agonist es muy parecida a su hermana Fourstroke. Si bien el ángulo de dirección es medio grado más lanzado (69.5º) y su distancia entre ejes es 19mm más larga (1145 mm), en marcha no notamos que sea una diferencia abismal. Sobre el papel ambas bicicletas se parecen mucho y es en el tarado de suspensiones donde encontramos más diferencias. La Agonist tiene unas suspensiones ligeramente más absorbentes y esto la hace ideal para el XC más técnico o para devorar kilómetros en carreras maratón.

El diseño de la nueva Agonist sigue la línea marcada por la marca suiza desde hace varias temporadas y sigue siendo estéticamente impresionante. Todos sus tubos están trabajados con mimo y no detectamos ni un solo detalle que no esté cuidado al máximo. Visualmente se parece mucho a su hermana Fourstroke pero si nos fijamos bien la Agonist tiene un slooping más marcado para aumentar la maniobrabilidad sobre la bici.

El sistema de suspensión es el mismo (APS Advanced Pivot System) que en la Fourstroke pero el amortiguador, eso sí, va montado al revés (Hidden Shock Activation). Con esta configuración el bloqueo del amortiguador, que se hace de forma remota a través de un cable, entra directamente en el tubo diagonal por su parte inferior para salir en la pipa de dirección, donde se conecta con un doble mando de bloqueo DT Swiss “Two in one”. Este bloqueo es algo aparatoso pero su funcionamiento es perfecto. Suponemos que este es el motivo de no montar un bloqueo original Fox y es que en una pieza tan importante como ésta creemos que todos los fabricantes deberían dejar de utilizar el plástico. La colocación del amortiguador nos recuerda a las nuevas Scott Spark y es, a la postre, uno de los mejores argumentos para mantener una estética limpia y sin cables a la vista.

Siguiendo con esta idea, la bieleta inferior que conecta el triángulo delantero con la parte trasera cuenta con dos orificios por los que pasan los cables. Todo el cableado de la bici está guiado internamente gracias a unas guías de carbono (IP tecnology) y no lo verás más en los tramos finales de éstos. Esta bieleta, además de cumplir su función, hace que los cables no vibren y tengamos ruidos al rodar por zonas bacheadas. Para protegerla del barro cuenta con un pequeño guardabarros superior, un protector muy elegante que no deja ver la bieleta y que cumple perfectamente su función. El nivel de protección de la Agonist sigue en otros puntos del cuadro, como en la parte inferior del tubo diagonal, en la vaina derecha o en la zona del pedalier.

Otro de los detalles de la Agonist es que está preparada para albergar transmisiones 1x o 2x. Cuenta con un anclaje para montar un desviador pero si queremos montar una tija telescópica con cableado interno deberemos escoger una transmisión 1x. El puerto que utilizan es el mismo que en las 2x por lo que tendremos que escoger entre tija telescópica interna o transmisión doble plato. Esto es algo que no nos gusta demasiado, ya que una bici con este perfil debería incluir de serie la tija telescópica, en cualquiera de sus posibles configuraciones.

La Agonist se fabrica en dos versiones, la tope de gama 01 fabricada íntegramente en el mejor carbono de los suizos y las versiones 02, que cuentan con el basculante fabricado en aluminio. Ambas versiones están disponibles en 4 tallas (1 más que las Fourstroke) y ya están disponibles en las tiendas.

MONTAJE CORRECTO

El montaje que hemos probado es la versión 02 Two, la que viene con el montaje más sencillo de toda la gama. Esto se traduce en componentes funcionales pero nada ligeros, algo que al final ha sumado muchos gramos a la báscula.

Para empezar la horquilla escogida es una Fox Float 32 Performance con cartucho  Grip. No se trata de un modelo SC, más ligero y avanzado, pero su tacto es bueno y la rigidez es muy elevada. Es sensible en todo su recorrido y el mando remoto actúa con firmeza en sus tres posiciones, aunque en la posición intermedia no notamos ningún cambio de comportamiento.

El grupo es uno de los puntos más pesado de toda la bici. Se trata de un Shimano Deore 2x10v con cambio XT, un grupo que funciona muy bien pero que pesa bastante. El tacto de las manetas es bueno, aunque al haber gran parte de las piezas en plástico el tacto no es todo lo preciso que nos gustaría. En cuanto a desarrollos la Agonist va bien calzada, con un doble plato 36-22 que hace que podamos rodar con cadencia en cualquier situación. Los frenos, en cambio, son los nuevos Deore y aquí si podemos decir que son excelentes. El peso sigue sin ser uno de sus mejores argumentos pero está claro que por tacto y potencia están a la altura de los mejores. Los discos Shimano RT64, en cambio, son sencillos y en medida 160 mm nos han parecido algo escasos de potencia.

En las ruedas encontramos unos bujes Shimano Deore, algo poco habitual, con llantas Alex MD25 con un perfil interior de 25 mm. Se trata de unas ruedas robustas, que ruedan muy suaves y hacen muy poco ruido, pero pesan bastante. Estructuralmente son sólidas y la llanta ancha es todo un acierto en una bici que va más allá del XC. Las cubiertas Vittoria Barzo TNT en medida 29×2.25 ya las hemos probado en otras ocasiones y nos siguen pareciendo una opción perfecta para rodar en cualquier terreno, sobretodo en terrenos blandos.

El resto de componentes los firma BMC con su gama de aluminio. El manillar de 720 mm es algo estrecho mientras que la potencia MSM 03 de 80 mm tiene una medida perfecta. El sillín, por su parte es, un Fizik Antares R7, un sillín muy carretero que nos ha parecido muy cómodo y elegante.

En marcha

LA BMC es una bici de XC atípica. Si bien es muy parecida a la Fourstroke, por comportamiento y por absorción hay diferencias. Estéticamente nos parece mucho más bonita, ya que es más compacta y se ve más juguetona, pero lo que realmente nos gusta es que es más manejable. Esta bici es una bici de XC actual y por ello es mucho más fácil de llevar. Dando pedales es muy efectiva, casi tanto como la Fourstroke, y su mando de bloqueo es perfecto. Aquí no hay piezas de plástico que flexen, por lo que puedes accionarlo sin miedo a romperlo. Las posiciones intermedia y cerrada son muy restrictivas y hemos notado una gran efectividad en ambas, muy al estilo XC de competición.

Subiendo nos encontramos muy acoplados a la bici. La parte delantera es baja y nos permite ir hacia arriba sin que la rueda delantera flanee. Si el peso no fuera tan elevado (13 kg sin pedales) estaríamos ante una gran escaladora, sobre todo si la ponemos a prueba en sitios técnicos y revirados. Una doble de carbono, aunque sea de primer precio, no debería superar holgadamente los 13 kg con pedales ya que esto la limita mucho. De todas formas, su plataforma de suspensión es super efectiva y nos hace avanzar con soltura, incluso en los terrenos más inclinados.

A la hora de bajar es donde notamos más la mejoría respecto al modelo Fourstroke. Si bien los cambios geométricos y el extra de recorrido son mínimos, las sensaciones son de ser una bici más juguetona y estable. No es una bici trail, ni mucho menos, pero tampoco es tan exigente como la Fourstroke. Se acerca mucho al XC de competición pero con un plus de seguridad y control bajando que la coloca como una seria opción a los que busquen una bici de puro XC para circuitos del siglo XXI.  El tacto del amortiguador en modo abierto podrías ser más sensible y tragón pero en una bici de estas características es suficiente. Amortigua lo justo para bajar rápido con confianza.

VEREDICTO

BMC ha vuelto a hacer un gran trabajo con la Agonist, una bici que sin ser de puro XC puede plantar cara a cualquier rival en este terreno. Por medidas encaja perfectamente en la categoría XC de muchas marcas pero el extra de recorrido la hace idónea para largas rutas por la montaña o caminos complicados. Efectividad de pura competición con un extra de seguridad.

Lo mejor

  • Estética sublime
  • Geometría ágil y manejable
  • Versatilidad

Lo peor

  • Peso elevado
  • Amortiguador poco sensible
  • No poder montar tija telescópica con doble plato

Sobre el autor

Redacción

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