Ronda del Moianès. El embrujo de la Cataluña Central

11/03/2018

Os proponemos dos excursiones por la comarca del Moianès, en Barcelona, que os permitirán pasar un fin de semana pedaleando y disfrutando de la vida. La primera es eminentemente pistera, mientras que la segunda es técnica y senderera. De esta forma tendremos acceso a los diferentes atractivos ciclistas y paisajísticos de la zona. Los tracks de las dos rutas y de otras por la comarca están disponibles en www.bttpirineus.org, en la sección del Moianès.

Ronda del Moianès (91 km y 2.200 m)

Para nuestra primera excursión del fin de semana nos hemos basado en la Ronda del Moianès (GR-177), un recorrido circular que une los diez municipios de la comarca. En este caso, hemos escogido las variantes de pista para completar la circular en un día. Nos han acompañado un grupo de bikers de Moià que quedan los sábados a las ocho de la mañana frente la tienda de muebles de Moià y que, además, han empezado a implantar las ‘nocturnas’ de los miércoles.

Iniciamos el recorrido en Sant Quirze de Safaja (600 metros), el pueblo más meridional y próximo a Barcelona. Y nos dirigimos hacia Mas Vilardell y el espacio natural protegido de la Sauva negra. Después de superar Castellcir, dejaremos a nuestra derecha una masía dedicada a la producción de alimentos ecológicos, visitaremos los alrededores de la ermita de Santa Coloma Sasserra y llegaremos a los 900 metros de altitud de Collsuspina (con varios bares y restaurantes).

Empezamos a rodar a unos 1.000 metros de altitud y descendemos a un antiguo lago desecado (estany) donde se encuentra el pueblo de l’Estany, su monasterio románico y el bar restaurante de Can Grau, famoso entre ciclistas y moteros. Después de superar el coll de Sant Pere disfrutamos de una larga bajada, atravesando masías, bosques y campos de cereales, hasta que a unos 400 metros de altitud iniciamos la remontada hasta el pueblo de Calders.

Poco después, nos enfrentamos a la parte más técnica del recorrido (aunque ciclable en su totalidad), superamos la masía del Reixach y nos dirigimos a la masía de la Coma. Después de seguir un camino rural con asfalto en mal estado, llegamos al pueblo de Monistrol de Calders y al bar restaurante, tienda de comestibles y carnicería Rubell, famoso por su vedella amb bolets (ternera con setas).

Ya repuestos (puede que hasta demasiado), empezamos la subida al pueblo de Granera y su castillo, de nuevo por un camino rural con asfalto deficiente. Ahora descendemos hacia La Sala de Sant Llogari (560 metros), una impresionante masía en estado ruinoso, y llegamos a Castellterçol y su castillo de Sant Miquel, después de superar la masía Vilanova y el coll de Sant Fruitós (780 metros) y un pique grupal. En Castellterçol tenemos un taller de bicis Exclusive, gestionado por el gran campeón Eric Díaz, siempre dispuesto para una reparación urgente.

Ahora ya estamos cansados y la subida a l’ermita de Sant Julià d’Uixols es muy exigente para nuestras piernas (880 metros), aunque quizá por ese mismo motivo algunos la disfrutan el doble. Por suerte, solo nos queda llanear y bajar hasta Sant Quirze, donde, si no llegamos muy tarde, nos servirán la especialidad de la casa, cigrons amb cansalada (garbanzos con panceta).

En definitiva, hemos disfrutado de una gran jornada de poco más de 90 kilómetros, con ermitas, castillos y campos de cereales y mucha comida, acompañados por un grupo de ciclistas que no paran de hablar, pedalear y comer.

El castillo de la Popa, la Sauva Negra y las cuevas del Toll (35 km y 700 m)

Si vuestras preferencias son más senderistas y técnicas, esta es la ruta en la que os toca disfrutar. Parece que discurre por un territorio ciclista independiente del anterior; de hecho, tenemos la sensación de que las pistas solo sirven para conectar senderos. Como los desniveles del Moianès no son muy pronunciados, sus senderos boscosos son técnicamente posibles y no muy exigentes físicamente.

El diseño original de esta ruta es del Fruitós Tarter de Moià, quien se inició en el mundo de las travesías en bicicleta de la mano del maestro Marian y su bicicleta “Sebastiana”, pero podría ser igualmente de Scott Sleigh, un británico que ha instalado en Moià su espíritu, propio de los grandes aventureros del siglo XIX.

Visitaremos algunos de los lugares más emblemáticos de la comarca utilizando un buen número de senderos. Orientarse en su telaraña de senderos solo se le recomienda a los nativos o a los equipados con un buen GPS.

Primero, iremos a las Esplugues, una masía situada bajo una cueva de 15 metros de altura y 50 metros de anchura. Solo tiene fachada a mediodía y la chimenea de la casa está protegida por la bóveda maciza de la roca. Sobre el arroyo hay un puente de piedra con una arcada románica.

Nos dirigimos ahora hacia el Castillo de Castellcir, llamado de La Popa por la forma de barco de la roca sobre la que está construido. Data del siglo X y está en mal estado debido a la expoliación que sufrió a principios de siglo XX. Hay fotografías de 1920 donde aún se veía en buen estado. Encima del castillo quedan los restos de la ermita de San Martín.

Ahora damos cuatro vueltas por los senderos del Espacio de Interés Natural de la Sauva Negra, llegamos al pueblo de Collsuspina y vamos a buscar las Cuevas de Toll. Después seguimos por un sendero espléndido al lado del río y la remontada nos acerca a Moià, pasando por el campo de aviación.

Qué ofrece El Moianès

El Moianès es una comarca natural situada en un altiplano situado en la zona centro oriental de Cataluña, formando una meseta con una altura sobre el nivel del mar que oscila entre los 600 y los 900 metros.

Los diez municipios que componen el Moianès se caracterizan por ser pueblos de pequeña dimensión pero con una tradición de veraneo muy arraigada, gracias a su climatología y a su buena ubicación estratégica, a unos 60 minutos de Barcelona y cerca de otros núcleos importantes habitados como Vic, Manresa o Sabadell. Así pues, la población se duplica los fines de semana y en verano como consecuencia del gran número de segundas residencias.

Y si hasta mediados del siglo XIX la principal actividad económica de la comarca era la industria textil y la agricultura, a partir de los años setenta, a raíz de las continuadas crisis textiles y la pérdida de peso del sector agrario, la economía del Moianès se centra en el sector terciario (servicios y turismo).

Su clima templado la hace ideal para la práctica de la bicicleta de montaña en todas las estaciones. Solo tenemos que prestar atención al barro si ha llovido recientemente y al calor en los días centrales del verano. La oferta hotelera es variada y la gastronómica, espectacular.

Los lugares más especiales

La Sauva negra es un espacio representativo del paisaje subhúmedo de la meseta del Moianès que acoge una muestra significativa de la irradiación extrema de unidades de vegetación extramediterráneas, destacando la presencia, extremadamente singular en este territorio, del hayedo y otros elementos de carácter eurosiberiano. Asimismo, cabe destacar la riqueza faunística de este espacio, con varias especies de carnívoros.

La Coma es una masía del norte del término municipal de Monistrol de Calders, Está a la derecha de la riera de la Golarda, a la izquierda del Torrent de la Baga Cerdana y muy cerca de una cantera. Se trata de una importante masía, grande, de planta cuadrada y con torreones en alguno de los ángulos. Contiene una ermita dedicada a la Virgen del Consuelo. Está bastante documentada a lo largo de la historia. Era una de las masías importantes de su parroquia y su dueño fue, en varios momentos a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, alcalde del término municipal.

El castillo de Granera es un castillo medieval del siglo XI, con elementos de castillo roquero probablemente anterior, construido en la cima del cerro del mismo nombre. Se conserva parcialmente, ya que ha sido consolidado y en parte reconstruido por sus actuales propietarios. Tiene una planta irregular, adaptada al relieve de la roca donde se asienta, con elementos constructivos muy interesantes, como unos arcos en gradación hechos para sostener el muro en la irregularidad de la roca que hace de basamento. Los muros están hechos de sillares regulares unidos con mortero de cal, pero conserva fragmentos, en la parte de poniente, de obra más antigua. En la década de los setenta del pasado siglo se restauró en parte y se dedicó a residencia particular.

El castillo de San Miguel, o de Castellterçol, está situado a unos 750 metros del casco viejo de la población. Fundado por el canónigo Terçol, recibió antiguamente el nombre de Castillo d’en Terçol, así como el de Castillo de Xetmar por haber pertenecido a este linaje.

El castillo de Castellcir, llamado castillo de la Popa por la forma de barco de la roca sobre la que está construido, es un monumento histórico inscrito en el registro de bienes culturales de interés nacional. Data del siglo X y está en mal estado debido a la expoliación que sufrió a principios del siglo XX y todavía conserva un aspecto espectacular. Encima del castillo quedan también los restos de la ermita de San Martí. Documentado desde el año 1014, su principal función era la defensa del valle de la riera de Castellcir-el Tenes.

DATOS DE CONTACTO:

Texto y fotos: Xavier Carbonell (BTT Pirineus)

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